Empleos del futuro

A las 9.30 comenzó el primer panel de la jornada sobre empleos del futuro. El mismo tuvo el objetivo de indagar acerca de la reconfiguración del mundo del Trabajo en el marco de la presente revolución digital y la inclusión de las mujeres y la igualdad de género en ámbitos donde antes no se preveían.

Del mismo participaron Victoria Donda, Diputada Nacional, Nicolás Trotta, rector de la UMET, Silvana Mondino, especialista en Género, Georgina Sticco, co fundadora de Grow, y Matías Weisz, responsable de Políticas Públicas de UBER.

La economista y directora de Radar Consultora, Paula Español, actuó de moderadora de la mesa. Introdujo el tema afirmando que “las nuevas herramientas que la tecnología nos provee pueden ser herramientas de avance o de precarización y es el Estado el encargado de que sea una herramienta de avance”. El rol protagonista de lo público también debe estar presente en la cuestión de género: “El status quo no se rompe esperando que pase el tiempo, hay que movilizar recursos y voluntades en esa dirección” remarcó.

Con la misma intención, Nicolás Trotta, explicó que el debate del futuro del trabajo es un debate sobre el futuro de la humanidad, donde los Estados deben tener un rol activo: “La equidad en el trabajo no es una cuestión del espíritu santo, requiere de políticas públicas. Necesitamos un Estado que, junto con el sector productivo, las planifiquen.” A su vez, precisó la necesidad de definir qué tipo de inserción la Argentina debe tener en el mundo: “Hay que avanzar hacia un proteccionismo inteligente para nuestros puestos de trabajo. No es moral competir en el mercado con países que tienen marcos laborales primitivos, que la Argentina ha dejado atrás hace décadas”, afirmó.

La diputada nacional Victoria Donda, expresó que la tecnología democratiza el acceso a diversos bienes y servicios, pero que para que ello suceda, es necesario reducir la brecha tecnológica y elevar la alfabetización digital en poblaciones que continúan rezagadas. En este sentido, afirmó la existencia de una doble brecha: la digital y la de género. “Debemos implementar programas público-privados para la inclusión digital de las mujeres, para fomentar desde lo simbólico que somos capaces de usarlas y de cumplir esos mismos oficios tecnológicos que realizan los hombres”. Por otro lado, hizo hincapié en la urgencia de reducir la brecha salarial y que el Estado visibilice y ponga en valor las tareas de cuidado que realizan las mujeres. Al final su intervención, destacó que “las tecnologías no deben quedar en las manos de los mismos de siempre. Hay que tener una mirada pluralista sobre el futuro que viene. Solo así podremos generar una sociedad más equitativa, donde la cancha no este inclinada para ningún lado”, concluyó.

Matías Weisz, responsable de Políticas Públicas de UBER, dedicó su exposición a explicar los aspectos positivos del modelo de trabajo que proponen las plataformas digitales. «El modelo tradicional de empleo está yendo hacia nuevas formas más adaptables. La plataforma se ha posicionado como una oportunidad para muchas personas para acceder a un trabajo temporal, que les permite complementar sus ingresos mensuales”, afirmó. En términos de la cuestión de género, destacó los esfuerzos que realiza UBER para promover un ámbito laboral más equitativo y los aspectos vinculados a la seguridad para que sus conductoras y usuarias puedan utilizar la plataforma con tranquilidad.

Silvana Mondino, especialista en género de la mesa, afirmó que “las estadísticas nos permiten conocer los usos del tiempo y dar cuenta de cómo las tareas domésticas no remunerados y de cuidado afectan a las mujeres en sus actividades laborales”. Al mismo tiempo, la especialista se mostró optimista y destacó el cambio de paradigma en cuestiones de género y diversidad en los departamentos de recursos humanos de las organizaciones: “hay amplia evidencia de que aumenta la rentabilidad de las empresas cuando incorporan la diversidad a su cultura organizacional” sostuvo. Por otro lado, destacó las innovaciones normativas impulsadas por el Estado para reducir la brecha de género, como la ley de cupo a nivel legislativo.

Georgina Sticco, se enfocó en los sesgos de género que existen en las organizaciones y que afectan los resultados de sus proyectos, generando resultados deficientes, particularmente cuando las mujeres son las consumidoras. En esa dirección, presentó como urgente la necesidad de incorporar más mujeres en las disciplinas tecnológicas, tanto en el ámbito académico, como en el mercado, para que puedan aportar nuevas miradas a las herramientas informáticas.